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los ojos de Minerva

Racional / irracional: una frontera en constante movimiento


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J.S.T
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MANIFIESTO ACRATA
EN FORMA DE GUION DE CORTOMETRAJE

Toda la acción de desarrolla en unos pasillos del metro que responden al siguiente esquema:

ESQUEMA

Esquema P = Ubicación de los distintos pedigüeños.

V = Ubicación de los distintos vendedores.

S = Escaleras mecánicas a/desde un piso superior.

B = Escaleras mecánicas a/desde un piso inferior.

Cuando no se especifica punto se trata del pasillo a la izquierda de V.

Metro 2

SECUENCIA 1.- V y P.

No pasan viajeros. Los fluorescentes están encendidos.

De vez en cuando, algún empleado de uniforme, gente del servicio de limpieza, van arriba o abajo. Oímos pasar algún tren que no se detiene en la estación.

Hay una pintada: "Tonto el que lo lea".

Empiezan los rótulos de crédito.

De pronto, en P, hay un fluorescente que no funciona, que empieza a parpadear.

SECUENCIA 2.- V

Llega un joven muy abrigado y cargado de cosas. Las deja en el suelo. Despliega una mesita metálica. De una de las cajas saca un paño de terciopelo negro que, minuciosamente, extiende sobre ella.

De la más grande de las cajas (de una conocida marca de detergente) saca un enorme y antiquísimo aparato de radio que ocupaba toda la caja y que ahora ocupa toda la mesa. Se apresura a encenderlo y, como si fuese un moderno aparato a pilas o estuviese enchufado, se enciende. La música que suena es Pete Seeger cantando "There are cheese ..." de su disco Spanish civil war songs.

Después, de otra caja, saca dos gruesos volúmenes: una tabla de logaritmos y un tomo del Espasa que coloca sobre la radio. De una tercera caja saca un reloj de pared, que coloca en el suelo, y un espejo, que sitúa en frente.

De la segunda caja saca un montón de madejas de lana, que pone sobre los libros. En los huecos que le han ido quedando coloca un pepino y unas cuantas sardinas.

Rebusca en la tercera caja y saca un cartel que coloca delante del puesto. Cuidadosamente rotulado con letra gótica leemos: "Artesanía. Todo a 100 pts". Se vuelve hacia una caja que todavía no había abierto. Saca unos calzoncillos largos. Estudia como pueden quedar bien. La poca gente que ha ido pasando no le ha hecho el menor caso ...

... él, sin embargo, parece muy satisfecho de como le está quedando el puesto ... la música se va diluyendo, va quedando tapada por una percusión lejana...

SECUENCIA 3.- P.

... es un negro que, sentado en el suelo, toca los bongos intentando remedar la típica música de "strip-tease" (a falta de trompetista, intenta emularlo -francamente mal- con la boca)...

Su "artista" es una mujer que físicamente responde al tópico prototipo de matrona nórdica: blanca, rubia, cuarentona muy de sobra... Su "gracia" para atraer a la gente es, claro, un número de "strip-tease"...

Quienes se detienen son mujeres: ancianas vestidas de negro, escolares, etc. A los bongos del negro empiezan a superponérseles un coro de niñas cantando "Al corro de la patata"...

Metro 1 El único hombre que se para es un ciego, que echa una moneda y continúa camino hacia V. Le seguimos.

SECUENCIA 4.- V.

La vendedora es ahora una señora -mayor que la matrona nórdica- que está haciendo ganchillo. Su mercancía son impresos oficiales de todo tipo, desde solicitudes del DNI a fes de vida pasando por liquidaciones del IVA, instancias para solicitar la homologación de aparatos en el Ministerio de Industria, etc.

Se para un señor con aspecto de ejecutivo. Mira los precios de dos o tres (marcados en el reverso de los impresos) y sigue su camino.

Llega un señor mayor con una cría de la mano. La niña, perfectamente limpia y aseada, lleva un globo en la mano libre: el puesto le llama la atención mucho y tironea del abuelito para acercarse a verlo con detalle ...

Está asombrada al ver tanto papel, tamaño, formato ... le llaman la atención especialmente los impresos de papel autocopiable, más cuanto más abundantes son las copias y más variación de colores hay.

El abuelo le hace inequívocos gestos de que no le va a comprar nada ... ella le hace ver que se trata de un impreso con original y dos copias, cada una de un color distinto.

La señora, que ha dejado de hacer ganchillo, mira a la niña con cara beatífica ... y al abuelo, pidiendo su asentimiento. Finalmente, el hombre cede. Le da a la señora las monedas que pide. La niña se muestra radiante. A la canción y las risas de las niñas empiezan a superponérsele un fragmento del segundo movimiento, "Lento", del concierto para clave de Manuel de Falla.

Pero surge un problema: una mano para el abuelo, otra para el globo, otra para el impreso ... la niña no encuentra ninguna solución satisfactoria así que, suelta el globo, que se queda colgando del techo. Feliz siguen camino hacia B. Nosotros nos quedamos en P ...

SECUENCIA 5.- P.

... en donde un hombre, con la mano izquierda, escribe en la pared con rotulador rojo la aventura de los molinos de viento de Don Quijote de La Mancha.

Desde S aparecen un par de guardias jurados que, al verle, se dirigen rápidamente hacia él. Le recriminan vivamente. El hombre se vuelve. Lleva gafas con gruesos cristales y es manco de la mano derecha. Le piden el DNI. El hombre, compungido, se lo entrega.

El guardia examina el DNI, perfectamente correcto. El sujeto se llama "Miguel Cervantes Saavedra". El guardia se rasca la cabeza; parece no entender nada. Le pasa el DNI a su compañero ...

... en el momento en que pasa un jovencito haciendo una peligrosa exhibición en monopatín. Dejan caer el DNI y salen corriendo detrás de él. Cervantes tampoco entiende nada. Con un encogimiento de hombros se vuelve a la pared para seguir escribiendo.

... sigue la música de Falla.

SECUENCIA 6.- V.

Al doblar hacia V lo pierden. Allí está ahora un señor cuarentón de aspecto energético que viste ropa deportiva. Ha instalado un puesto de puertas blindadas, con lo que ha convertido el pasillo en un verdadero laberinto para la gente que pasa, amén de los ocasionales interesados en examinar uno u otro modelo, que entorpecen el paso ...

Asombrosamente, nadie parece sentirse excesivamente molesto.

Los guardias se suman a los interesados. Asienten complacidos ante la calidad de lo que ven.

Un señor y su hijo les piden disculpas: agarrándola uno por delante y el otro por detrás, se llevan la puerta que estaban examinando. Vuelven a asentir entre ellos, aprobando la compra. El vendedor, que ha acudido a retirar los tacos que mantenían la puerta erecta, sonríe satisfecho al darse cuenta de su gesto.

... sigue la música de Falla.

SECUENCIA 7.- P.

Padre e hijo se encaminan hacia B. Como siempre, nosotros nos quedamos en P - los perdemos al fondo; les vemos alzar los brazos cuando entran en las escaleras mecánicas ...

En P ahora está un hombre sentado en la clásica posición yóguica de loto, cara a la pared. A su espalda, desparramadas por el suelo, hay varias monedas.

El hombre va vestido como el personaje del cuadro de Magritte Reproducción prohibida. Además, una reproducción de ese mismo cuadro está pegada a la pared frente a él ... se diría la misma figura repetida por tercera vez (incluso tiene en el suelo, a su lado, un ejemplar del Gordom Pym de Edgar A. Poe).

Un sujeto que se acerca silbando se detiene ante él. Saca el monedero y deja en el suelo una moneda de cinco duros a la par que recoge de él cinco monedas de duro. Sigue su camino hacia S.

... sigue la música de Falla.

SECUENCIA 8.- V.

En V, un muchacho de unos 17 años, sentado tras una mesita plegable, está embebido en la lectura de un breviario latino.

Sobre la mesa hay distintos tipos de chips, tarjetas electrónicas completas, de todo tipo y tamaño. De vez en cuando se detiene algún transeúnte, pero él no está dispuesto a hacer el menor caso a nadie.

Una mano enguantada le tiende 3.000 pts; en la otra, también enguantada, hay un chip. El muchacho sonríe y asiente dando las gracias. Por un momento vemos la cabeza del cliente cuando sigue su camino ... cliente que, no cabe duda, es un robot. Con un andar elegante y pausado, se aleja hacia S.

Aquí termina la música de Falla y vuelve a reaparecer el sonido ambiente ...

SECUENCIA 9.- P.

Con un platillo en la mano, un punky vestido de rojo y negro y maquillado de la misma forma, con un par de cadenas cruzándole el pecho y una navaja en la mano libre, intenta asaltar a la gente que pasa con la típica retahíla de pedigüeño de puerta de iglesia pero ... a su manera.

Punky.- Una limosnita para este pobre punky que no se lo puede picar ... (empieza a silbar Deutchsland Deutchsland über alles) enrróllate vieja ... me voy a mosquear con vosotros y voy a pinchar a alguno ... (reanuda el silbido) reverendo padre ... panda de cabrones ... una limosnita ... ¡pero que hijos de la gran puta sois, coño ... caballero ... marquesa ...
Va interrumpiendo la música para dirigirse al cura, al grupo de jovencitos, etc. La "marquesa" es una negra con el pelo en tirabuzones y vestida con ropa de colores chillones y llamativos ...

Metro 3 SECUENCIA 10.- V.

Tan exótica como la negra resulta la figura del charlatán chino que, como si todo el mundo entendiera su perorata, no deja de hablar como si le hubiesen dado cuerda.

Chino.- (En chino con subtítulos en francés) "Atentos señoras y señores a una oferta única e irrepetible; repito, única e irrepetible: ahora tienen la ocasión de adquirir unas auténticas y genuinas naranjas de la China -de la parte media del Huang-Ho, ¡no les digo más!- llegadas a nuestra ciudad a diario en los aviones de nuestra propia compañía. Aprovechen la oportunidad, señoras y señores, porque no cabe duda que se trata de su día de suerte; ¿por qué lo digo? Porque no ofrezco estas increíbles naranjas de la China -muestra una red con tres diminutos ejemplares- ni por mil, ni por quinientas, ni por doscientas cincuenta ni tan siquiera por ciento veinticinco pesetas, sino que se las ofrezco por cien pesetas, no lo duden, han oído bien, tres auténticas y genuinas naranjas de la China por cien pesetas. Aprovechen esta irrepetible oportunidad ante la apertura de nuestro establecimiento ONU en el gran centro comercial próximo a inaugurarse en la calle Orense.

(De pronto cambia de disco, adquiriendo un tono entre tímido y coqueto) Por cierto que nunca adivinarían lo que dijo mi primo el de Porriño la primera vez que las probó, no lo saben ¿verdad?, "¡Exquisitas!", sí señores, eso fue lo que dijo ... ¡Y ustedes ya conocen a mi primo el de Porriño...!

La gente ha ido pasando sin hacerle el menor caso, cada vez más gente, cada vez con más prisa, siempre hacia el mismo sitio a la izquierda de V...

SECUENCIA 11.- V y P.

... desde donde ahora empieza a llegar cada vez más gente: son penitentes con distintos hábitos, todos enanos, ... empieza a sonar una saeta que canta una mujer al paso de la procesión; su aspecto recuerda claramente el de Antoñita Moreno ...

... llega un primer paso con un Cristo atado a la columna ... el paso tiene un tamaño acorde con los enanos que intervienen en la procesión ...

... los espectadores, de tamaño normal, se van acumulando en S: es un grupo de jóvenes sanos y atléticos con camisas playeras y botes de refresco en la mano ...

... detrás de la dolorosa pasan las autoridades civiles y eclesiásticas que intervienen en la procesión, también son enanos ...

... como lo es un japonés que anda en medio de todo haciendo fotos como un descosido ...

... una madre intenta consolar a su crío de pocos meses, que berrea con una energía digna de mejor causa ...

... un abuelo pone la trompetilla junto a la boca de la cantante de saetas en el momento en que más sube ...

... pasa el crucificado: la inscripción de la cruz es IBN en vez de INRI, cruz que va adornada con todo tipo de pegatinas de las distintas marcas comerciales que "esponsorizan" el paso ...

... la figura de Cristo lleva un bañador que luce la marca en lugar ostensible ...

... la procesión termina con el paso de una banda militar de enanos ... todo el grupo se ha ido perdiendo hacia B. También el sonido se ha ido diluyendo hasta hacerse el silencio absoluto.

SECUENCIA 12.- P.

Metro 4En P hay un saxofonista que toca una balada; tal vez, Picasso de Coleman Hawkins. No se ve a nadie por ningún sitio ...

... a su lado, uno de los empleados del principio está cambiando la lámpara fundida sin hacerle el menor caso ...

La cámara empieza a buscar gente: se asoma a V ...

... a S ...

... vuelve por delante de él - en el platillo no hay moneda ninguna - y llega hasta B ...

... él sigue con su balada y la cámara con sus movimientos de búsqueda ...

El hombre termina y se pone a recoger su herramienta. Mira el reloj y, entonces, le hace una seña al saxofonista (cuando está utilizando el platillo como sordina) de que mire la hora que es ...

En todo el rato no ha pasado nadie ...

El saxofonista asiente y él también se pone a recoger su instrumento ... aunque la música sigue sonando como si él no hubiese dejado de tocar ... se marchan los dos hacia B; cada uno de ellos monta en una escalera: ambas bajan.

FIN


Créditos
Autor: Julio Sánchez Trabalón
Diseño y mantenimiento: María Jesús Viver

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