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los ojos de Minerva

Racional / irracional: una frontera en constante movimiento


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J.S.T
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BACHELARDIANA

Una Glosa (VIII)

A l'égard de l'expérience physique, le rationalisme vient de prendre également une attitude clairement et heureusement ambiguë. Il a quitté le raideur de l'a priori et il s'est donné comme fonction essentielle d'accueillir l'a posteriori. On peut alors poser, comme principe général du rationalisme expérimental, la nécessité de réformer l'expérience première: toutes les formes surrationnelles doivent être produites par des réformes intellectuelles. Cara a la experiencia física, el racionalismo acaba de tomar, igualmente, una actitud clara y felizmente ambigua. Ha abandonado la rigidez del a priori y se ha encomendado como misión esencial acoger el a posteriori. Entonces se puede establecer, como principio general del racionalismo experimental, la necesidad de reformar la experiencia primera: todas las formas suprarracionales deben ser producidas por reformas intelectuales.

8.- Cara a la experiencia física, ....-

Todo esto de lo que veníamos hablando se suponía que regía para la dinámica interna de la razón, pero en esta dinámica tiene una intervención decisiva -como suministrador de materiales- el mundo externo. Entonces, ¿cómo influye esta revolución en el mundo externo, en la "experiencia física"?

La actitud ambigua no sólo tiene que llegar hasta la experiencia física, sino que exige esta llegada porque, de no ser así, en ese a posteriori se produciría un hiato gnoseológico difícilmente salvable, ya que carecería de equivalencia con la experiencia física. No obstante, y para clarificar ideas, veamos que relación tiene el a priori con las viejas actitudes racionalistas.

A priori, que muchos usan tan a la ligera, significa "Independientemente de la experiencia" (ya lo advertimos antes). Así, una razón que se encarama a su pedestal para encarar la variada y multiforme experiencia, necesita la existencia de ese pedestal; cuanto más alto, sólido e inabordable, mucho mejor. El a priori, por tanto, era necesario a esas viejas actitudes, porque -y no es hacer chistes ni juegos de palabras fáciles- eran actitudes "a priori".

A posteriori, sin embargo, es todo lo contrario: se trata de estar abierto a la avalancha de experiencia que entra por nuestros sentidos y que se unifica en la concordancia vivencial.

Entonces, si lo que pretendemos es estar a nivel de la avalancha, el pedestal no hace sino coartarnos, limitarnos profundamente. Es similar al primer principio que cualquier practicante de judo debe aprender hasta llegar a automatizar: el ataque puede venir desde cualquier sitio y de cualquier manera. Así que el problema no es aprender técnicas, porque siempre existirá una nueva posibilidad por muchas técnicas que aprendamos... si traducimos a nuestro contexto, el a priori no es que sea inválido, sino que nos limita mucho más que ayuda.

La clave del proceso tenemos que buscarla en la experiencia primera, que es la desencadenante del proceso.

Así, esa experiencia primera no es, no puede ser lo mismo para el a priori que para el a posteriori (como no es lo mismo "forma" que "re-forma"). En otros términos, -y recuperando nuestra imagen anterior- el problema es derribar el pedestal.


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Autor: Julio Sánchez Trabalón
Diseño y mantenimiento: María Jesús Viver

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